Mapa de los antiguos territorios griegos

Bibliografía: -Niki Drosou-Panayiotou (2009). Grecia Antigua. Trad. Rosa Perez y María Stamatopulu, Grecia, Atenas: Papadimas Ekdotiki.

ATENAS

Atenas: Nombrada así por la diosa de la sabiduría. Los primeros habitantes de esta ciudad fueron diferentes etnias de jonios establecidos en un terreno que más tarde sería conocido como la Acrópolis, el núcleo de Atenas, donde se desarrollaban la mayoría de los acontecimientos más importantes de la ciudad. Desde su fundación, Atenas se convirtió en la polis más importante de Grecia, donde se inmortalizó la sabiduría y la experiencia de varias generaciones. 

La historia de la polis se mezcla con la mitología. Se dice que antiguamente la ciudad se llamaba Cecropía, y su rey, Cécrope, instauró el culto a Atenea en lugar de a Poseidón. Entonces la diosa le dio a la ciudad su nombre y protección. Los sucesores del trono, Erecteo, Pandión, Egeo y Teseo gobernaron sabiamente y contribuyeron al desarrollo de la zona. Vivieron el palacio que estaba sobre la Acrópolis, algunos incluso fueron enterrados allí.

Según el mito, Teseo libró a la ciudad del tributo de sangre que pagaba a Minos de Creta, que tenía el dominio del mar, matando al Minotauro. También consiguió unir los doce municipios de Ática bajo su cetro, convirtiendo a Atenas en la capital del lugar. Para conmemorar este acto, se instauró la fiesta más famosa de Atenas: las Panateneas.

El último rey de Atenas fue Codros que, según el mito, sacrificó su vida para salvar la ciudad de los dorios. Entonces se abolió la monarquía y fue sucedida por la electa aristocracia, la que no consiguió resolver las diferencias entre campesinos pobres y aristócratas. Las agitaciones políticas siguieron hasta el siglo VI a. C. Entonces apareció el sabio Solón, que introdujo una nueva constitución, solucionando los problemas de las deudas de los pobres. Su legislación siguió vigente incluso cuando Pisístrato se alzó con el poder en el 560 a. C. A pesar de que gobernó la ciudad de forma absoluta (tyrannos), apoyó a los pobres y adornó la Acrópolis con monumentos. Desde ese entonces se convirtió exclusivamente en un lugar de culto.

Fuente: http://whispersfromgreece.com/

CORINTO

Ciudad del Peloponeso en Grecia y la capital de Corintia. Esta ciudad fue un importante cruce entre Grecia continental y el Peloponeso, y entre el Egeo y el Jonio. La ubicación privilegiada, la abundancia de agua y el templo de Apolo atrajeron personas desde tiempos inmemoriales. 

La tradición explica que su fundador fue Sísifo, símbolo del espíritu comerciante de los corintios. Se dice que después de engañar durante su vida a hombres y dioses, finalmente consiguió burlar a la misma muerte. Sin embargo, fue detenido por Hermes, quien lo llevó hasta el Hades. Allí fue condenado a arrastrar una enorme roca hasta la cima de un monte por toda la eternidad.

La ciudad fue el escenario de la tragedia de Medea, que sacrificó a sus dos hijos para vengarse de su esposo, Jasón, cuando él la abandonó para casarse con la princesa Glauce.

En el II milenio a. C, Corinto fue habitada por tribus griegas, y en el siglo XI a. C. se instalaron los dorios. Su rey, Aletes, fue el primer soberano de la ciudad. Baquis, uno de sus descendientes, fundó la dinastía de los baquíadas, que gobernaron la ciudad y la llevaron a su esplendor desde el siglo XI hasta el VII a. C.

ARGOS

Fundada alrededor del 2000 a  C. y considerada como la ciudad más antigua de Grecia, muchos mitos tomaban lugar aquí, siendo el más famoso “Los siete contra Tebas”. Solía ser una ciudad de gran prosperidad, pero hoy solo permanecen las ruinas. Estaba ubicada en el Peloponeso, en la prefectura de Argólida. Se caracterizaba por rendir tributo a Hera, la reina del Olimpo.

La tradición afirma que Inaco fundó la ciudad en el siglo XIX a. C. y que sus sucesores la gobernaron durante siglos. Según Pausanias, los principales edificios eran el templo de Apolo Liceo, el de Júpiter Nemeo, el de las Horas y el de Fortuna. 

PALMIRA

Actualmente unas ruinas en las afueras de Siria, en la antigüedad esta ciudad fue la capital del Imperio de Palmira, donde reinaba Zenobia. Su poder era tal que llegaba a disputar la soberanía de Roma sobre Oriente.

En el centro de la ciudad había una encrucijada entre Oriente y Occidente, entre el mundo mediterráneo de Roma y los imperios asiáticos. Palmira era una ciudad poderosa gracias al comercio con Oriente Medio, y era conocida como la “perla del desierto”.  

Construida en torno a un oasis, la ciudad disponía de increíbles edificaciones. Algunos ejemplos son el templo del dios Bel, el ágora y el Tetrapylon. A sus alrededores se hallaba el Valle de las Tumbas, la necrópolis de la ciudad con edificaciones funerarias que lograban albergar hasta 500 cuerpos.

CABO SUNION

Se ubica en la península del Ática, a 67 kilómetros de Atenas. Las tumbas y demás ruinas y objetos indican que los primeros asentamientos serían del tercer milenio a. C. Sunion era un centro de culto, y Homero lo calificaba como un “cabo sagrado”. Allí se veneraba a varios dioses y héroes, pero principalmente a Atenea y Poseidón. Fue en ese periodo de esplendor que los atenienses se percataron de la importancia estratégica de la ciudad, por lo que mandaron a construir fortificaciones para controlar las vías marítimas hacia las islas, especialmente hacia Eubea, desde donde provenían los barcos con trigo para alimentar a la gente de Atenas.    

MICENAS

En esta ciudad se hallaba a diez kilómetros el templo de Asclepio más famoso de la Antigua Grecia. Miles de personas lo visitaban con la esperanza de curarse de graves enfermedades. Cuenta la leyenda que el rey Flegias llegó a Epidauro desde Tesalia para conseguir información, pues quería conquistar la ciudad. Mientras tanto su hija, Coronis, se unió con Apolo y quedó embarazada de Asclepio. También se unió con un mortal, Isquis, y Ártemis, por orden de Apolo, mató a Coronis por infiel y la quemó. Después, Apolo abrió el cadáver y arrancó de sus entrañas a su hijo, Asclepio, y se lo entregó a Hermes para que lo llevara a Pelión. Allí fue criado por el Centauro Quirón, que le enseñó medicina. 

Los enfermos que llegaban al santuario de Asclepio, tras enjuagarse en la fuente, se sometían a una dieta. Participaban en ritos sagrados que los preparaban para la comunicación con el dios, y después pasaban la noche en el Ábato o Encementerio. Allí, decían que el dios los visitaba, muchas veces transformado en serpiente, y los curaba en un instante. El éxito de algunos casos podría deberse al ambiente natural y a la fe de los creyentes. Además, la enorme experiencia de los sacerdotes pronto los llevó a probar métodos de curación más profesionales. 

OLIMPIA

Se encuentra en el Peloponeso Occidental, en un valle con espesa vegetación, el río Alfeo, y su afluente, el Cladeo. Olimpia fue un gran santuario donde se veneraba a muchos dioses, en especial a Zeus, padre de hombres y dioses. Aun así, la ciudad le debe su fama a los juegos que llevan su nombre: los Juegos Olímpicos. Sobre su fundación hay diferentes mitos.

Uno de ellos afirma que Heracles celebró allí los primeros juegos en honor a su padre, Zeus. El mismo delimitó el Altis Sagrado (bosquecillo) plantando árboles, y estableció la longitud del estadio olímpico en 600 pies. Otra versión asegura que Pélope, el rey de Pisa, organizó los juegos para conmemorar su victoria en la carrera de carros contra Enomao, siendo el trofeo por la victoria la hija de Enomao: Hipodamia.

El auge de los Juegos Olímpicos siguió durante la antigüedad clásica y el periodo helenístico. El rey de Macedonia, Filipo II, participó en las carreras de caballos en 356 a. C. En la época romana los juegos adquirieron importancia universal, ya que antes solo participaban los griegos. 

El templo de Zeus se construyó en 470-456 a. C. con los botines obtenidos de los elecos cuando destruyeron la ciudad de Pisa. Fue obra del arquitecto Libón de Elea.

EL ORÁCULO DE DODONA

En una llanura de Epiro, en la ladera del monte Tomaro, se halla el santuario de Zeus Dodoneo, el más antiguo de Grecia. Durante la prehistoria, fue el lugar de adoración de la diosa de la fertilidad, Dione, que constituía una pareja divina con Zeus.

Los profetas del oráculo, denominados Selos, interpretaban la voluntad divina. Al principio los oráculos se basaban en el rozar de las hojas de la encina y en el vuelo y arrullo de las palomas. Después de agregaron otros métodos de adivinación, como oír el sonido que producían las calderas de bronce colocadas alrededor de la encina.

El santuario se mantuvo activo desde el segundo milenio y se mantuvo hasta fines del siglo IV d. C. Tanto ciudadanos como poblaciones pedían consejo al oráculo. El santuario fue destruido por los etolios en el 219 a. C y por los romanos en el 167 a. C. Después del siglo VI d. C. el santuario fue abandonado por la incursión de los eslavos.

Si un monumento destaca en Dodona es el teatro, con una capacidad para 17000 espectadores. Fue construido en el siglo III a. C. Fue destruido por los etolios, pero reconstruido por Filipo V de Macedonia a finales del siglo III a. C. Durante la época de Augusto el teatro se convirtió en circo.

SALÓNICA

La ciudad fue fundada por Casandro, el rey de Macedonia e hijo de Alejandro Magno, en el 315 a. C. Se ubicaba en la ensenada del golfo Termaico, en una zona habitada desde el sexto milenio a. C. Según Estrabón, en la nueva ciudad se reunieron pobladores de 26 asentamientos diferentes. Casandro nombró a la ciudad por su mujer, Tesalónica. 

Después de la batalla de Pidna, en 168 a. C, Macedonia formó parte del imperio romano, y en el 147 a. C. Salónica fue declarada su capital. Salónica fue la ciudad a la que Pompeyo acudió cuando era perseguido por Julio César. También fue el lugar de exilio de Cicerón. A finales del siglo III d. C, el tetrarca Galerio Maximiliano convirtió Salónica en su sede y construyó allí un imponente palacio. En esa época murió el mártir San Demetrio, el santo patrón de la ciudad, en cuya conmemoración se construyó la conocida basílica de cinco naves ubicada en el centro de la capital.

En el siglo IV d. C. el emperador Constantino fundó la nueva capital del imperio, Constantinopla,  al mismo tiempo que mandó a construir un nuevo puerto y reforzar las murallas de Salónica. La capital del imperio bizantino era Constantinopla, mientras que Salónica era la segunda capital.

DELFOS

Delfos: Delfos era una encrucijada esencial entre todos los puntos cardinales de Grecia. Esto justifica su caracterización como “ombligo de la tierra”. La ciudad se encuentra en Fócida, en la región de Grecia Central, en la falda del monte Parnaso. Está apenas a 177 kilómetros de Atenas. Aquí se halla el famoso santuario de Delfos, mejor conocido en la mitología clásica como el Oráculo de Delfos, además del santuario de Apolo y el de Atenea. 

Según los mitos, Apolo llegó hasta aquí y mató a Pitón, hijo de Gea y símbolo de la antigua religión. En la época Micénica (1600-1100 a. C.) había un poblado en Delfos. Entonces llegó a su esplendor el santuario de Gea. Hacia el 800 a. C. se introdujo el culto a Apolo, y su oráculo se volvió un importante centro cultural y religioso. Sus decisiones influían en las decisiones de diferentes personas y estados. No solo los griegos consultaban el oráculo, sino también extranjeros como Midas de Frigia.

CRETA

Una de las islas más grandes de Grecia, Creta es la cuna de la civilización más antigua de Europa, la minoica, cuyo nombre deriva del rey Minos, hijo de Zeus y Europa. Es un cruce entre Europa, Asia y África, por lo que fue codiciada por algunas de las más grandes civilizaciones: árabes, romanos, bizantinos, otomanos, etcétera. 

Según los mitos, Poseidón ofreció a Minos el reino de Creta. Pero Minos, en lugar de agradecerlo sacrificando un toro blanco que emergió del mar, lo guardó y sacrificó en su lugar otro animal de su propio rebaño.

Para castigarlo, Poseidón infundió a la reina Pasifae un deseo por el toro. De aquella unión nació el Minotauro, un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro que Minos encarceló en el Laberinto.

Los primeros asentamientos humanos se remontan al Neolítico. En el Minoico Antiguo, los habitantes de la isla se instalaron en edificaciones con paredes coloreadas y patios enlosados. En esa época florecieron el comercio y la navegación. El auge de la civilización Minoica determinó la construcción de los palacios en el Minoico Medio, que significó la concentración del poder político, religioso y económico. Hasta el día de hoy se han descubierto cinco palacios: en Cnoso, Arjanes, Zacro, Festo y Malias, pero existen indicios de que había más.  Durante 1700 a. C, un terremoto destruyó los palacios, pero desde 1650 hasta 1400 a. C se reconstruyeron las ciudades y edificaciones.

ESPARTA

Capital de Laconia y una de las ciudades griegas más importantes junto con Atenas. Su territorio era ocupado por cinco tribus diferentes. Estaba situada en el valle del río Eurotas, al sur del Peloponeso. Se caracterizaba por ser una ciudad montañosa, con valles sinuosos que llegaban a las orillas del mar. 

La grandeza de esta ciudad es atribuida al legislador Licurgo, un espartano que, tras consultar al Oráculo de Delfos, promulgó una legislación que conformaría un gobierno con diferentes poderes de estado.

Esparta era la única ciudad griega que estaba centrada en la excelencia de la formación militar. El siglo VIII a. C. fue cuando el estado espartano pasó por un periodo de apertura e integración con el resto de Grecia, pero en años posteriores la ciudad se mostró particularmente agresiva, llegando a dominar todo el territorio lacedemonio. El estado sometía a su población al rol de periecos. Eran hombres libres, pero obligados a servir en el ejército bajo el mando de un espartano.  

ROMA

 

En la época antigua fue la capital del Imperio Romano y prácticamente dominó Europa durante siglos. Ubicada en el sur de la Península Itálica, fue una de las primeras metrópolis de la humanidad y fue cuna de innumerables avances de la sociedad, la cultura, el arte y las letras. Fue de las primeras ciudades en construir edificios, cloacas, acueductos, calles empedradas, entre otras cosas. 

La mitología se refiere a la fundación de la ciudad con el mito de Rómulo y Remo. Alba Longa era un pequeño reino en la península itálica. Numitor era el rey de esta región pero fue expulsado por su hermano pequeño Amulius, que pretendía el trono. Amulius mató a los hijos de su hermano, herederos legítimos, y obligó a su hija Rhea Silva a convertirse en una virgen vestal al servicio de los dioses.

Marte, el dios romano de la guerra, se enamoró de Rhea Silva y el resultado fue el nacimiento de dos hermanos gemelos, Rómulo y Remo. Amulius, para deshacerse de los gemelos, los puso en una cesta sobre el río Tíber, pero una lobalos acogió y crió hasta que un pastor los encontró. Él se los llevó a su mujer, que había perdido a su bebé recién nacido, y crió a Rómulo y Remo.

Una vez adultos, se enteraron de la historia de sus orígenes y crearon un ejército. Marcharon hacia Alba Longa, derrotaron a Amulius y permitieron a Numitor volver al trono del reino. Tras ello, Rómulo y Remo se propusieron levantar una nueva ciudad en las cercanías del lugar donde habían sido encontrados por la loba. En esa zona había dos colinas y cada hermano propuso una para construir la ciudad sobre ella. Rómulo eligió la colina del Palatino y Remo la del Aventino. Para llegar a una decisión le preguntaron a los dioses y ambos subieron cada uno a su colina, esperando una señal divina que anunciara al vencedor.

Remo divisó 6 enormes buitres pasar por su colina y pensó que esa era la señal. Fue a anunciar a su hermano la victoria. Rómulo, por su lado, había divisado 12 de estas aves y comenzó a trazar un enorme foso circular que sería el límite sagrado de la nueva ciudad. Anunció que daría muerte a todo aquel que lo atravesara. Remo, enfurecido por las palabras de su hermano, cruzó el límite y Rómulo lo asesinó, cumpliendo su promesa.

EGINA

No hay certeza sobre la historia de Egina. Lo que es seguro es que fue habitada desde tiempos inmemoriales, antes del Neolítico. La leyenda afirma que el primer nombre de la isla fue Enone, y se le nombró Egina cuando Zeus raptó a la hija de Asopo, Egina, y la trajo a la isla. De su unión nació el sabio Eaco, famoso por su sentido de justicia, el mismo que lo llevaría a ser uno de los tres jueces del Hades. En tiempos remotos, los habitantes de Egina se dedicaban al comercio y a la marina. Experimentaron un auge impresionante. Recorrieron las rutas marítimas del Mediterráneo occidental hasta Ponto Euxino, y en el siglo VI a. C acuñaron su propia moneda de plata: las jelonas, que se extendieron por todo el Mediterráneo y mantuvieron su valor hasta la época romana. Egina fue destruida por su rivalidad con Atenas, y desde el 390 d. C deja de mencionarse en la historia. 

De los varios monumentos que hay en la isla, el más famoso es el templo de Atenea Afea. El mito cuenta que Afea era una joven de Creta que, para huir del acoso de Minos, entró en un barco de Egina. Una vez dentro fue acosada por los marineros, por lo que la muchacha decidió saltar al mar. Llegó a la costa de Egina y se perdió en el bosque, se hizo “afea”, es decir, invisible.